Aunque sigue sin estar claro hasta qué punto se toma en serio la propuesta la Casa Blanca, la perspectiva de una invasión siria ha hecho saltar las alarmas en Líbano, y también en Israel, que mira con recelo al gobierno encabezado por islamistas de Al-Sharaa y ha tomado el control de una franja del sur de Siria desde que él llegó al poder.
Más de 4.000 personas han muerto por ataques israelíes en Líbano desde que Hezbollah se sumó a la guerra más amplia con Irán con un ataque contra Israel el 2 de marzo, incluidas cientos de mujeres y niños. Israel afirma que sus ataques tienen como objetivo a Hezbollah y que toma medidas para proteger a los civiles.
“No tienes que derribar un edificio de apartamentos cada vez que buscas a alguien, porque hay mucha gente en esos edificios y no todos son Hezbollah”, dijo Trump.
“Le sugerí a Israel que dejara que Siria se encargara de Hezbollah. Porque, para serle sincero, creo que harían un mejor trabajo”.
Días después, en el primer día de conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza, Trey Yingst, de Fox News, dijo que, durante una entrevista, Trump había expresado decepción porque Israel no puede “acabar con Hezbollah” y comentó que está “cerca de dárselo a Siria” porque cree que Al-Sharaa sería más preciso.
La Casa Blanca declinó hacer comentarios y remitió a las declaraciones previas de Trump.
Siria niega planes para intervenir en Líbano Funcionarios sirios se apresuraron a contener los daños.
“Hay personas difundiendo rumores de que Siria intervendrá en Líbano. Esto no es cierto", afirmó Al-Sharaa en un discurso en Damasco el 13 de junio. "Llamamos a un fin permanente de la guerra y al fortalecimiento de las instituciones, y a que haya vínculos económicos y una calma de la situación en Líbano”.
En una entrevista del 21 de junio con la cadena emiratí Al Mashhad, Al-Sharaa dijo que las declaraciones de Trump se habían malinterpretado.
Trump “habló del papel de Siria para encontrar una solución segura y pacífica, pero la declaración se interpretó erróneamente como si Siria fuera a invadir Líbano mañana por la mañana”, explicó Al-Sharaa.
Señaló que Siria había “presentado nuestra visión de una solución a Estados Unidos, que consiste en detener la guerra y abordar los efectos negativos sobre Líbano y Siria, y encontrar diferentes soluciones económicas, políticas y sociales”.
Los líderes de Siria dicen que no quieren ajustar cuentas con Hezbollah Hezbollah, junto con Irán, intervino del lado de Assad durante la guerra civil de 14 años en Siria, mientras que Al-Sharaa era el líder de un grupo insurgente que buscaba derrocarlo.
Pero los nuevos líderes en Damasco han dicho desde que asumieron el poder en diciembre de 2024 que están centrados en reconstruir el país, que no buscan ajustar cuentas y que quieren mantenerse al margen de cualquier conflicto regional.
Después de que Israel y Estados Unidos lanzaran su guerra contra Irán —que desencadenó un conflicto regional más amplio—, Siria se empeñó en mantenerse al margen.
En las primeras semanas de la guerra, el ejército sirio envió refuerzos a la frontera con Líbano, lo que, según funcionarios, tenía como objetivo frenar el contrabando de armas a través de la frontera o cualquier desbordamiento del conflicto. En un momento de marzo, Siria acusó a Hezbollah de lanzar proyectiles de artillería a través de la frontera hacia posiciones del ejército sirio, algo que Hezbollah negó. La escalada se detuvo ahí.
El ministro turco de Exteriores, Hakan Fidan, dijo a The Associated Press en marzo que Turquía había intervenido para desactivar las tensiones.
Al-Sharaa dijo a Al Mashhad que “la decisión de (Hezbollah) de entrar en el conflicto sirio fue errónea”, pero que estaba dispuesto a mantener un “diálogo” con el grupo miliciano e incluso a mediar entre distintas facciones libanesas mientras debaten el futuro de las armas de Hezbollah.
La propuesta de Trump reaviva temores religiosos y el recuerdo de la ocupación En marzo, el enviado de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, negó reportes de que Washington hubiera planteado la idea de que Siria interviniera contra Hezbollah.
Pero desde entonces, Trump ha empezado a plantearlo abiertamente.
Randa Slim, directora del Programa de Oriente Medio del Stimson Center, con sede en Washington, dijo que la propuesta de Trump está, “en el mejor de los casos, impulsada por una profunda ignorancia de las dinámicas sobre el terreno”.
“Siria necesita centrarse en una miríada de desafíos complejos y desalentadores, (como) reconstruir un país devastado y repatriar a millones de refugiados”, señaló. “Las fuerzas sirias están lejos de ser una institución militar coherente; incluyen a miles de combatientes yihadistas extranjeros de lealtad y disciplina inciertas”.
En los meses posteriores a la caída de Assad en Siria, hubo varios estallidos de violencia entre grupos leales y opuestos a Al-Sharaa que derivaron en ataques de venganza entre comunidades religiosas, en los que combatientes islamistas suníes afiliados al nuevo gobierno llevaron a cabo ataques contra civiles alauíes y drusos. Los ataques desataron temores de violencia transfronteriza entre las poblaciones chií, cristiana y drusa de Líbano.
Muchos libaneses también guardan amargos recuerdos de las décadas de ocupación siria de Líbano, que comenzó durante la guerra civil libanesa, inicialmente a petición de las autoridades libanesas y con el respaldo de estados árabes, y terminó en 2005.
El funcionario que habló de forma anónima dijo que a Israel también le preocupan algunos indicios de que Siria podría asumir su antiguo papel en la política libanesa. Pero el funcionario indicó que, aunque Israel está vigilando de cerca los acontecimientos entre Siria y Líbano, su principal preocupación es Hezbollah.
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Las periodistas de The Associated Press Melanie Lidman en Tel Aviv, Israel, y Michelle L. Price en Washington contribuyeron.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP