Tras el revés que sufrió la semana pasada en el Congreso donde las fuerzas aliadas al partido gobernante Morena rechazaron una primera iniciativa de reforma electoral, Sheinbaum decidió lanzar una nueva propuesta, conocida como “Plan B”, que incluirá reformas a la Constitución y a leyes secundarias que se presentará el martes en el Senado.
Según explicó en la conferencia matutina la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, con la nueva propuesta se busca “menos privilegios y más participación ciudadana”, y que los sueldos de los altos funcionarios electorales no excedan al que recibe la presidenta.
“Deben asumir el compromiso de gastar lo justo. Generar ahorros que puedan ser invertidos en infraestructura social, en los municipios”, agregó.
La nueva iniciativa prevé que los congresos locales no podrán tener un gasto superior al 0,7% del presupuesto de los estados, y se reduce las regidurías en los ayuntamientos hasta un máximo de 15. Los recursos que se ahorren por esta vía se dispondrán para obras y servicios en los estados y municipios.
Asimismo, se plantea un ajuste en los sueldos de los funcionarios del Instituto Nacional Electoral, tribunales electorales y organismos locales electorales, y se establece que no podrán ganar más que la presidenta mexicana. También se elimina los bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales de los funcionarios electorales.