El servicio de seguridad, también conocido por sus siglas en ucraniano SBU, indicó que un agente que presta servicio en la agencia de inteligencia militar de Ucrania confesó haber matado a Berezovska con la ayuda de un exagente de las fuerzas del orden. Según un comunicado del SBU, el hombre afirmó que actuó por iniciativa propia y sin informar a sus superiores.
El ataque conmocionó a Mónaco, un enclave costero para ricos y famosos conocido por sus incentivos fiscales favorables, su familia real y el Gran Premio de Fórmula 1. Su jefe de Estado, el príncipe Alberto II, describió la explosión como “un acto odioso” y señaló que se movilizaron todos los servicios públicos para garantizar la seguridad.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.