“Me sentí pavo real, me sentí dignificada”, dijo Menchú entre lágrimas. “Recibir un homenaje aquí, no solo vale un Premio Nobel de Paz, diplomas y llaves de honor, vale todo, esto es un plus (extra) muy importante que a mí me den un abrazo aquí en esta tierra que me vio nacer, qué hermoso recibir un homenaje en vida”.
Menchú recordó su libro “Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia”, de 1982, sobre su historia y la persecución del ejército a la población indígena durante la guerra en Guatemala entre 1960 y 1996, el cual modificó el pensamiento en diversas esferas que iban de la academia a la población común sobre “el sabor de nuestra gigante, hermosa, floreciente civilización maya”.
Menchú, galardonada con el Nobel de la Paz en 1992, nació en Chimel, Guatemala, en el seno de una familia maya quiché. A lo largo de las décadas ha luchado por los derechos humanos y ha sido una líder indígena y activista.
Cuenta con más de 20 doctorados honoris causa y ha publicado varios libros autobiográficos, sobre cultura de paz y varios de literatura infantil como “El baúl de los sueños” de 2016, junto al escritor guatemalteco Dante Liano.
La 23a edición de la Filgua fue inaugurada el martes con el lema: “Vamos por un país de más lectores” y la presencia del presidente Bernardo Arévalo. Tiene programadas más de 800 actividades y estará abierta al público del 7 al 19 de julio.
“Rigoberta su vida es un libro que el mundo lee y si no la tuviéramos a usted, sabríamos menos, pero sobre todo sentiríamos menos”, dijo Arévalo a la agasajada.
El mandatario también hizo mención al Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas.
“Es el libro esencial de nuestra cultura y nuestra identidad, el libro abuelo de donde salen otros libros", dijo Arévalo. "Alrededor de ese libro vamos tejiendo esta identidad cultural”.
La ministra de Educación Anabella Giracca dijo que Menchú era “un libro hecho tierra, bosque, libro río, libro estrella, abrazo, lucha y entereza, un libro camino, palabra, verdad y memoria”.
Este es el segundo homenaje que recibe Menchú por parte de la Filgua. En 2017 la feria celebró los 25 años de su premio Nobel, en aquella edición también se agasajó a Miguel Ángel Asturias por los 50 años de su Premio Nobel de Literatura. Los restos de Asturias, autor guatemalteco fallecido en el exilio en Madrid en 1974, serán repatriados desde Francia y traídos a Guatemala a finales de este año.
FUENTE: AP