En La Paz, a las afueras del Ministerio de Educación, los maestros marcharon y trataron de permanecer en las calles, pero fueron dispersados. A pedido del gobierno, el Legislativo amplió hace semanas un estado de excepción para evitar conflictos en medio de un creciente malestar social.
Según los maestros las políticas económicas como la eliminación del subsidio del diésel, el cambio flotante del dólar tras 15 años de estar fijo han incrementado los precios y están afectando al costo de vida de los bolivianos.
Los maestros, que anunciaron un paro de actividades el próximo viernes, aseguran que en el tema de educación el gobierno de Paz busca una posible transferencia de la administración estatal de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones.
“No vamos a permitir que se descentralice la educación”, dijo a los medios la representante del Magisterio Urbano de La Paz, Anaí Bozo, después que un grupo de sus compañeros fue dispersado por la policía.
El ministro de Educación, Eric Sanjinés, dijo a la televisora Red Uno que la medida estaría en una futura ley que no toca el escalafón del magisterio.
“Lo que estamos asegurando en el proyecto de ley es que los fondos que se transfieran, porque ahorita los institutos técnicos tienen un presupuesto, esos fondos que se van a transferir hacia las gobernaciones estén asegurados por ley para que las gobernaciones paguen los salarios de los maestros”, indicó el ministro a Red Uno.
Las marchas se registraron en al menos cinco regiones de nueve, entre ellas Potosí, Santa Cruz, La Paz, Beni y Cochabamba.
Los maestros fueron uno de los sectores importantes en las protestas registradas entre mayo y junio que paralizaron principalmente La Paz durante al menos 53 días con cortes de rutas para exigir la renuncia de Paz. Los bloqueos dejaron a la capital gubernamental sin alimentos, oxígeno medicinal y combustible.
FUENTE: AP