La resolución del Ministerio de Agricultura publicada en el diario oficial El Peruano prohíbe movilizar aves domésticas vivas y sus huevos ubicados en las cercanías de la zona geográfica donde se hallaron animales infectados. Tampoco está permitido arrojar aves, vivas o muertas en la vía pública, canales de riego o ríos.
Al mismo tiempo se han prohibido los eventos donde se producen peleas de gallos, exposiciones, ferias u otras concentraciones de aves cerca de los lugares donde se hallaron las aves infectadas.
Mario Bonifaz, del Servicio Nacional de Sanidad Agraria, dijo a la radio local RPP que tras las medidas adoptadas no existe riesgo de transmisión de la influenza a través de la ingesta de carne de pollo o huevos porque las personas los cocen en agua hirviendo.
“El virus es bastante débil, bastante sensible al proceso de cocción, por lo tanto, no hay ningún tipo de riesgo”, dijo.
El Ministerio del Ambiente indicó la semana pasada que se tomará diez días para analizar las razones de la muerte de más de 1.000 lobos marinos hallados en dos islas frente al Pacífico y en otros puntos de la costa desértica peruana.
El caso más reciente ocurrió en 2024 y más de 23.000 gallinas fueron sacrificadas para evitar la propagación que mató a otras 4.000.
La gripe aviar es mortal para las aves. Su diseminación en granjas comerciales podría causar daños severos porque en Perú se producen alrededor de 750 millones de pollos por año y su carne es la preferida de los peruanos, según datos del Ministerio de Agricultura.
FUENTE: AP