Fue una iglesia abandonada, en la zona rural de Tennessee donde creció, que había llegado a ser conocida como un refugio para el sexo, las drogas y la violencia. En lugar de ver los condones usados en el suelo, el piano desafinado que habían dejado atrás o los dibujos obscenos en las paredes como un obstáculo para su encuentro religioso, Parton habló con cariño del escenario adonde iba a rezar cuando era niña.
“Cantaba himnos a Dios un rato y miraba fotos sucias un rato y rezaba un rato, y un día, mientras rezaba con sinceridad, atravesé algún tipo de muro espiritual y encontré a Dios”, escribió.
“Su manera de practicar la solidaridad fue inspiradora para mí cuando era una joven cristiana queer que se daba cuenta de que era gay", comentó Ciarra Jones, una consultora laboral de 32 años de Oakland, California. "Para los cristianos queer, encontrarse con otro cristiano queer —u otra persona cristiana que afirme lo queer— es importante en tu camino. Dolly, para mí, fue una de esas luces”.
Parton fue una pionera en la aceptación LGBTQ+ Mucho antes de que el matrimonio entre personas del mismo sexo se legalizara en todo el país, Parton convirtió la tolerancia en un tema recurrente tanto de su música como de su imagen pública, lo que ha contribuido a un apoyo sostenido de la comunidad LGBTQ+.
“Tengo un enorme público gay y algunas mujeres que se ven realmente muy machotas”, le dijo Parton a Andy Warhol para una historia de portada de 1984 de Interview Magazine.
Cuando Warhol le dijo que sería una gran predicadora, Parton respondió: “¿Cómo que qué quieres decir? Soy una gran predicadora”.
El cristianismo estadounidense abarca todo el espectro teológico en torno a la sexualidad y la identidad de género, y algunos se mantienen firmemente comprometidos con una visión conservadora. A medida que la sociedad ha cambiado, también lo han hecho las creencias de algunos cristianos sobre temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque existe una brecha partidista en ciertos asuntos, en particular respecto de las personas transgénero.
Parton, cuyo abuelo fue un predicador pentecostal, afirmó que su apoyo a las personas LGBTQ+ estaba arraigado en su fe cristiana. Parton le dijo a Larry King en 2016: “Todos somos hijos de Dios”. Pero tampoco intentó convencer a otros de sus creencias, a veces para frustración de fans según los cuales ella debió ser más enfática.
“Algunos son predicadores, algunos son gays / Algunos son adictos, borrachos y descarriados / Pero ni uno solo es rechazado / Cuando es familia”, canta Parton en la canción “Family”, de su álbum de 1991 “Eagle When She Flies”.
“No condeno ni apruebo nada", Parton le dijo una vez a The Associated Press sobre la canción. "Simplemente amo y acepto a la gente donde está, por quien es”.
Algunas personas queer que fueron criadas en hogares religiosamente conservadores rechazan la idea de que Parton no fue lo suficientemente política.
“Es muy, muy difícil crecer y saber quién eres y que eso sea descrito como desviado, y tener miedo de que lo que eres esté totalmente mal”, declaró Duncan Teater, estudiante de cine en la Universidad del Sur de California.
Teater, que es gay y creció en Kentucky, fue criado como cristiano conservador y de adulto tiene una relación complicada con la fe. Pero, señaló, el apoyo de Parton fue significativo y valoró cómo ella piensa la religiosidad.
“Para alguien con la credibilidad y el respeto que tenía Dolly Parton, estar segura del valor de cada ser humano y decirlo en voz alta, sin vacilar y con palabras tan simples y amorosas, fue un acto bastante radical y un acto bastante político”, indicó Teater.
Parton habló de la fe en lugares inesperados La fe de Parton, y su relación con la comunidad gay, se extendieron más allá de su música y sus entrevistas.
En el sitio web de Dollywood, el parque temático en Tennessee que Parton abrió hace décadas después de ver a familias como la suya incapaces de pagar un viaje a Disneyland, hay una declaración de misión y valores que incluye el compromiso de vivirlos “de una manera coherente con los valores y la ética cristianos”.
El parque tiene un capellán y una capilla —la Robert F. Thomas Chapel, llamada así por el médico que atendió el parto de Parton— que alberga servicios dominicales semanales.
Patrick Burrows, un académico de teología y ética de 38 años, creció yendo a Dollywood y ha ido más de 100 veces.
“Cada vez que había una salida de la iglesia bautista del sur en la que crecí, o un día libre de la escuela, o cuando necesitaba un respiro de salud mental en la secundaria”, relató Burrows, que creció en las afueras de Asheville, Carolina del Norte.
El parque temático fue tan formativo para él que escribió un capítulo sobre él en su tesis doctoral mientras estudiaba teología en la Harvard Divinity School.
“Usualmente no ves a parejas gays y lesbianas paradas junto a personas con camisetas que dicen ‘Jesús me salvó de mi pecado’. Y, sin embargo, ahí estaban”, señaló Burrows, al referirse a lo que llama el “Dollyverso”.
“Dolly creó este espacio para que personas muy diferentes pudieran estar juntas siendo diferentes”, añadió Burrows.
Burrows recordó que escribió decenas de páginas antes de que una línea le provocara una epifanía, lo que lo llevó a reescribir por completo el capítulo de su tesis: “Aunque solo lo sé en retrospectiva, Dolly Parton, a través de Dollywood, me enseñó cómo ser gay y cómo ser cristiano”.
_________________________________
La cobertura de temas religiosos de la Associated Press cuenta con apoyo de The Conversation US, con fondos de la Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable del contenido.
_________________________________
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP