Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Gustavo Petro

Petro en Nueva York: el precio de la imprudencia

americateve | Lina Otalvaro
Por Lina Otalvaro

Cuando un presidente convierte la diplomacia en espectáculo, lo que se debilita no es solo su imagen personal, sino la credibilidad de toda una nación.

Lo ocurrido en Nueva York con Gustavo Petro, al invitar públicamente a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes, es un acto irresponsable, provocador y sin precedentes en la historia reciente de Colombia.

Las reacciones no tardaron en llegar. El Departamento de Estado de Estados Unidos revocó la visa del mandatario colombiano, calificando sus declaraciones como “imprudentes e incendiarias”.

Una sanción que, más allá del golpe simbólico, evidencia el deterioro de una relación estratégica que ha sido pilar de la política exterior, comercial y de seguridad del país durante décadas.

El artículo 188 de la Constitución es claro: el Presidente simboliza la unidad nacional. ¿Qué unidad puede representar un jefe de Estado que genera bochorno internacional y fractura la confianza diplomática con nuestro principal aliado comercial?

El costo no es menor. La relación con Estados Unidos, que sostiene miles de empleos y billones de pesos en flujos de inversión y comercio, se ve hoy comprometida por una conducta que confunde liderazgo con protagonismo. La confianza, que tarda décadas en construirse, puede destruirse en segundos cuando quien debe actuar como estadista decide comportarse como agitador.

Lo más preocupante es que este episodio no es un hecho aislado, sino parte de un patrón reiterado: un gobierno que brilla más por trinos incendiarios y discursos polarizantes que por resultados concretos. Mientras la inseguridad crece, la economía se desacelera y el desempleo persiste, el presidente dedica su energía a generar polémicas internacionales que poco o nada aportan al bienestar de los colombianos.

Colombia necesita recuperar la dignidad del cargo presidencial. No se trata solo de quién ocupe el Palacio de Nariño, sino de cómo se ejerce el poder. Un jefe de Estado debe inspirar respeto dentro y fuera de sus fronteras, no vergüenza ni incertidumbre.

El liderazgo no se mide por el ruido que se hace, sino por la confianza que se inspira. Y hoy lamentablemente lo que resuena en el mundo no es la voz de un país firme, sino el eco de un presidente sin mesura.

americateve | Lina Otalvaro
Por Lina Otalvaro

Deja tu comentario

Destacados del día

Desalojan vivienda del exministro Alejandro Gil en el barrio de Miramar
Autos para Cuba no salen de Miami: crece el caos y las pérdidas para sus dueños cubanos
COLAPSO MIGRATORIO: APROBACIÓN DE GREEN CARD PARA CUBANOS CAE 99.8% BAJO TRUMP
ESCÁNDALO EN EL CLÁSICO MUNDIAL: ALEXEI RAMÍREZ DA POSITIVO POR CUATRO ESTEROIDES
Esta imagen, contenida en un documento judicial del Departamento de Justicia, del 29 de abril de 2026, muestra a Cole Tomas Allen dentro de su habitación de hotel, el sábado 25 de abril de 2026 en Washington, usando su teléfono móvil para fotografiarse en el espejo. (Foto, Departamento de Justicia vía AP)

Destacadas de América Latina

La literatura catamarqueña ¿goza de buena salud? 4

Chaku: Tradición ancestral que protege a las vicuñas

Comisarios y subalternos, a juicio por millonario hurto

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter