El suceso ocurrió en Sanguni, una pequeña aldea en el sur de Somalia, dijo el coronel Ahmed Hassan.
Añadió que los soldados detectaron que un automóvil estaba cargado con explosivos y lo desactivaron, y que después una banda de milicianos atacó la base. Los soldados rechazaron el ataque, y murieron 10 de los atacantes.
Sin embargo, un portavoz del grupo al-Shabab, que está vinculado con al-Qaeda, dijo que sus combatientes lograron penetrar la base y matar a 27 soldados. Las fuerzas armadas somalíes desestimaron esa aseveración.

