"Las FARC hoy se comprometieron a mantener la suspensión unilateral de todo tipo de acciones ofensivas... y si ellos suspenden su ofensiva contra el país, nosotros también procederemos a desescalar las acciones militares", sostuvo Santos en una corta alocución televisada.
El mandatario aseguró que estarán "vigilantes sobre lo que hoy se pactó" y detalló que "en cuatro meses a partir de ahora, dependiendo de si las FARC cumplen", tomará la decisión de seguir adelante o romper con las negociaciones que se adelantan en La Habana desde noviembre de 2012.
"Había que pisar el acelerador. Y lo estamos haciendo", sostuvo Santos, quien a pesar de reconocer el descontento entre diferentes sectores colombianos por la lentitud en el avance de los diálogos se mostró optimista por alcanzar el fin del conflicto de casi 60 años.
"Hoy, con estos nuevos avances, por fin veo clara la luz al final del túnel. Y esto me llena de confianza y esperanza", indicó.
El presidente precisó que de momento el "desescalamiento no es un cese al fuego bilateral, pero sí un avance para humanizar la guerra... mientras se llega a un acuerdo definitivo".
Recordó, empero, que las comisiones negociadoras sí anunciaron antes desde Cuba su intención de "acordar sin demoras los términos del Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de Armas". Todo esto, precisó Santos, "bajo un sistema de monitoreo y verificación con presencia internacional".
De esa verificación se encargarán un delegado del secretario general de la ONU y un delegado de la presidencia de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
La noticia conocida en la jornada en La Habana pareció inyectar bríos a las negociaciones tras semanas de duras tensiones. El fin de semana pasado, el gobierno dijo que se atravesaba el "peor momento" y amenazó con pararse en cualquier momento de la mesa de diálogos tras varios ataques de las FARC contra unidades militares y contra la infraestructura eléctrica y petrolera de Colombia.
Durante su intervención, Santos recordó los acuerdos parciales que han alcanzado las partes y dijo que "falta el tema más complejo" o el referente al procesamiento penal de los victimarios y la consecución del "máximo de justicia".
En su opinión, "este es el punto que va a definir si hay o no paz". Resolverlo llevaría a ambas partes al "otro lado" de la negociación.
A lo largo de las conversaciones, la guerrilla ha declarado en un par de ocasiones un cese el fuego unilateral. La última tregua fue entre el 20 de diciembre y el 22 de mayo pasados, suspendida luego de que las Fuerzas Armadas mataran a 27 rebeldes en el suroeste del país.
Los negociadores han discutido ya asuntos agrarios, de participación política y lucha contra el narcotráfico. A la fecha abordan la reparación de las víctimas del conflicto.
Según dijeron el domingo los negociadores, las comisiones "cambiaron la metodología" para acelerar los acuerdos sobre "los puntos centrales" de la agenda pactada.
FUENTE: Associated Press