El alcalde José Guillermo Rodríguez y su director de finanzas están acusados de malversación de fondos públicos e incumplimiento del deber en el gobierno de esta ciudad costera del occidente de Puerto Rico, una de las más grandes de la isla. Las autoridades alegan que ambos desviaron 9 millones de dólares de fondos públicos destinados a la remodelación de un centro local de atención a traumatismos, y en su lugar usaron el dinero en inversiones de alto riesgo.
