Nacida el 2 de enero, la rara cría tuvo primero que ser cuidada al calor de una zona segura donde pudiera coger fuerza y peso. A principios de esta semana, su madre la sacó al aire libre para que se familiarizara con los demás rinocerontes del famoso zoológico belga. También tuvo una tímida oportunidad de salir al exterior, donde el público pudo verla por primera vez.
