La Progress M-28M, que transporta 2,5 toneladas métricas de combustible, oxígeno, agua, comida y otros materiales, despegó el viernes de la plataforma de lanzamiento de Baikonur, en Kazajistán. El Control de Misión ruso indicó el domingo que se había acoplado con éxito en modo automático en el puesto orbital.
El lanzamiento anterior de una Progress el pasado abril terminó en fracaso, y la semana de pasada se malogró una misión de suministro estadounidense cuando el cohete Falcon9 de SpaceX estalló poco después del despegue.
Los reveses seguían a otro fracaso el pasado octubre de un cohete Antares de la empresa Orbital Sciences, que también llevaba mercancías a la estación para la NASA.
