Los agentes afirmaban que los tres hombres y una mujer eran guatemaltecos, a pesar de que tenían certificados de nacimiento o identificaciones mexicanas.
El incidente ocurrió en 2015 en el estado de Querétaro, en la zona centro-norte del país, donde la población indígena no es muy numerosa.
Los tzeltales son de Chiapas, un estado sureño fronterizo con Guatemala. Hablan una lengua similar a los lenguajes de la familia maya hablados por grupos indígenas en ese país del sur, a los cuales también se parecen físicamente.
La Comisión de Derechos Humanos de México indicó el martes que los agentes violaron los derechos de los indígenas, y exigió que se les dé un mejor entrenamiento para que no arresten a sus compatriotas.
