Más de 1.000 personas marcharon hacia la embajada, pero barricadas que instaló la policía haitiana evitaron que llegaran hasta las instalaciones. Agentes equipados con cascos y escudos eventualmente lanzaron varias rondas de gases lacrimógenos después de que algunos manifestantes les lanzaran piedras a las afueras del complejo.
Muchos haitianos se molestaron por los reportes de que Trump utilizó lenguaje vulgar para referirse a Haití y por la decisión de su gobierno por poner fin a un programa que otorgaba residencia legal temporal en Estados Unidos a unos 60.000 haitianos.
La embajada indicó que permanecerá cerrada el resto de la tarde y a través de un comunicado instruyó a sus empleados a mantenerse lejos del lugar durante la protesta. Se prevé que el complejo reanude sus operaciones el martes.
