El gabinete aprobó el decreto una semana después de la visita de la primera ministra Giorgia Meloni a un suburbio de Nápoles infestado de delitos y donde dos niñas fueron supuestamente violadas repetidas veces por jóvenes locales. Durante su visita, Meloni se comprometió a mejorar la seguridad en la localidad de Caivano y a restaurar un complejo deportivo abandonado y deteriorado donde ocurrieron algunas de las supuestas violaciones.
