La ministra del Interior, Mari Rantanen, declaró que el número de migrantes en los cruces en la frontera sudoriental de Finlandia ha aumentado pronunciadamente desde agosto debido a lo que el gobierno sospecha es un cambio en las políticas fronterizas por parte de Rusia.
Durante años, las autoridades finlandesas y rusas han cooperado en la detención de personas que tratan de cruzar la frontera en una dirección u otra sin las visas o pasaportes en regla. Pero Rusia ha empezado a permitir que personas sin documentos lleguen a puntos fronterizos y pidan asilo en Finlandia, indicó Rantanen.
“Es obvio que esta gente recibe ayuda para llegar a la frontera. Parece una decisión muy deliberada”, declaró a reporteros el primer ministro Petteri Orpo. “El mensaje del gobierno es claro: nos tomamos esto en serio y debemos fortalecer la seguridad de nuestra frontera”.
La cantidad de migrantes que llegan a la frontera Finlandia-Rusia sigue siendo bajo, con apenas 71 la semana pasada, dicen autoridades finlandesas. Alrededor de la mitad eran de Irak y el resto eran de países que incluían Siria, Yemen, Turquía y Somalia.
Rantanen no podía explicar por qué repentinamente cambió la política fronteriza de Rusia.
“Quizás están molestos por algo que hizo Finlandia. Habrá que preguntarle eso a las autoridades rusas”, expresó Rantanen. “Sí esperamos que Rusia regrese a la política que tenía antes”.
Tras la invasión rusa de Ucrania el año pasado, Finlandia solicitó incorporarse a la OTAN y en abril se convirtió en el 31er miembro de la alianza.
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Jan M. Olsen in Copenhague contribuyó con esta nota.
FUENTE: Associated Press