La decisión de la Cámara de la Federación prepara el terreno para retirar al gobierno de la región Tigray, que el gobierno federal de Etiopía considera ilegal. La decisión ya no requiere aprobación adicional, y le da al primer ministro Abiy Ahmed el poder de coordinar y llevar a cabo las medidas.
El gobierno federal de Etiopía dijo que “el gobierno de transición nombrará funcionarios, se asegurará del respeto al estado de derecho, aprobará el presupuesto de la región y facilitará el proceso de realización de elecciones".
En una nueva declaración el sábado, Ahmed dijo que “los elementos criminales no pueden escapar al régimen legal bajo cubierta de buscar la reconciliación y llamar al diálogo”.
