El declive de 17,9% reportado por el Ministerio de Economía siguió a una caída de 8,9% en marzo, cuando Alemania comenzó las medidas de confinamiento. La cuarentena aquí fue menos estricta que en Italia, España y Francia, y nunca se obligó a cerrar las fábricas, pero las compañías sí detuvieron en gran parte la producción en algunos sectores —como en el automotriz— y se alteraron las cadenas de suministros.
Alemania comenzó a aliviar las restricciones en la vida pública el 20 de abril y, desde entonces, el proceso ha recuperado ritmo. Sin embargo, la economía alemana entró en recesión en el primer trimestre y se espera que se profundice en el trimestre actual.
Datos publicados el viernes muestran que los pedidos de las fábricas cayeron 25,8% en abril, después de una caída del 15% en marzo.
La coalición gobernante acordó la semana pasada estímulos por 130.000 millones de euros (148.000 millones de dólares), entre ellos exenciones tributarias y subsidios para comprar vehículos eléctricos.
