Según la ley electoral brasileña, los ministros deben dejar el cargo seis meses antes de las elecciones nacionales del 4 de octubre. Silva será sucedida por João Paulo Ribeiro Capobianco, un ambientalista que ha trabajado como secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático.
“Cumplí las tareas que se me asignaron, que implicaban reconstruir y hacer avanzar la política ambiental de Brasil tras años de retroceso”, escribió Silva en una publicación en Instagram.
La ahora exministra, quien fue elegida por primera vez al Congreso en 1994 y nuevamente en 2022, añadió que retomaba su mandato como legisladora y que trabajaría por la reelección de Lula.
Era la segunda vez que Silva se desempeñaba como la máxima responsable de la política ambiental bajo Lula. Y, por segunda vez, logró una fuerte caída de la deforestación.
Cuando asumió el cargo en 2023, la deforestación casi se había duplicado bajo el expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó el país de 2019 a 2022. Silva se comprometió a eliminar la deforestación para 2030 y, desde 2022, las políticas implementadas bajo su liderazgo han reducido la pérdida de bosque en más de 50%.
“Si no ocurre nada excepcionalmente negativo, deberíamos tener, si no la más baja, una de las tasas de deforestación más bajas en la historia registrada de la Amazonía”, sostuvo Marcio Astrini, director ejecutivo del Observatorio del Clima, una red de organizaciones ambientalistas sin fines de lucro.
“También hubo un fuerte control de la deforestación en el Cerrado, y una política seria y continua para combatir los incendios forestales, que se volvieron muy severos en 2023 y 2024 debido a la sequía extrema”, agregó.
Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años por intentar un golpe de Estado, defendió los intereses del agronegocio, que se oponen a la creación de áreas protegidas como los territorios indígenas y presionan para legalizar el acaparamiento de tierras.
Su administración congeló la creación de nuevas áreas protegidas, debilitó a las agencias ambientales y trasladó la gestión forestal al Ministerio de Agricultura. Durante el mandato de Bolsonaro, la deforestación en la Amazonía brasileña alcanzó su nivel más alto en 15 años en el período que terminó en julio de 2021, aunque el ritmo de destrucción se desaceleró ligeramente en los 12 meses siguientes.
Silva reorganizó las operaciones del Ministerio de Medio Ambiente y de las agencias federales de protección ambiental, señaló Astrini. También reestructuró el Fondo Amazonía, que recibió nuevas contribuciones, incluidos niveles récord de financiamiento para respaldar las inspecciones en el terreno, lo que permitió reanudar las operaciones de aplicación de la ley.
“El sector ambiental volvió a funcionar en Brasil”, afirmó Astrini. “Ese fue el primer gran logro: puso la casa en orden”.
Marina Silva fue crucial para llevar a Brasil la conferencia climática de la ONU en 2025 y tiene una enorme autoridad en la agenda climática del país, indicó Astrini, pero su presencia no fue suficiente para frenar legislación y políticas que los ambientalistas consideran retrocesos.
El año pasado, los legisladores brasileños ratificaron una ley para acelerar la aprobación de proyectos estratégicos de infraestructura. Los procesos de licenciamiento que antes tardaban seis o siete años y requerían tres permisos separados ahora se completarán en 12 meses. El presidente Lula también presionó para iniciar perforaciones exploratorias de petróleo en alta mar en la desembocadura del río Amazonas, una región altamente sensible.
Silva nació en Amazonía, y en su adolescencia, trabajó como recolectora de caucho. Como ministra de Medio Ambiente durante los dos primeros mandatos de Lula, de 2003 a 2008, supervisó la creación de decenas de áreas de conservación y ayudó a implementar una sofisticada estrategia contra la deforestación, que incluyó grandes operativos contra delitos ambientales y la ampliación del monitoreo satelital. También ayudó a diseñar el Fondo Amazonía, la mayor iniciativa internacional del mundo para preservar la selva tropical.
Silva renunció en 2008 por desacuerdos con Lula cuando él buscó acercarse a los agricultores durante su segundo mandato. Más tarde ambos se reconciliaron, y ella respaldó la exitosa candidatura del mandatario en 2022 frente a Bolsonaro.
___
La cobertura climática y ambiental de The Associated Press recibe apoyo financiero de múltiples fundaciones privadas. La AP es la única responsable de todo el contenido. Encuentra los estándares de la AP para trabajar con organizaciones filantrópicas, una lista de las fundaciones y las áreas de cobertura que financian en AP.org.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP