Durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985) unas 205 personas fueron detenidas y desaparecidas, según las denuncias recibidas y examinadas por la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH).
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SUSCRIBITEMONTEVIDEO (AP) — Miles de personas se movilizaron el miércoles en Montevideo durante la Marcha del Silencio en un nuevo esfuerzo para exigir respuestas por los desaparecidos por motivos políticos durante la dictadura militar en Uruguay.
Durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985) unas 205 personas fueron detenidas y desaparecidas, según las denuncias recibidas y examinadas por la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH).
La mayoría de los casos se registró en el marco de la Operación Cóndor, el plan de coordinación represiva entre dictaduras sudamericanas que, bajo la doctrina anticomunista y con apoyo de Estados Unidos, persiguió y eliminó a opositores políticos.
“Esta es una cuestión moral que hay que llevar adelante mientras se pueda”, señaló Jorge Borges, un jubilado que asistió a las 30 marchas del silencio realizadas, y aseguró que seguirá participando “hasta que aparezcan”.
“Contra la impunidad de ayer y hoy exigimos respuestas”, decía la bandera que encabezaba la marcha que, en completo silencio, recorrió la tradicional avenida 18 de Julio ante la mirada de otras miles de personas que vieron pasar la columna desde las veredas. En ambas multitudes emergieron letreros con rostros y nombres de los desaparecidos.
Este año la movilización conmemoró el 50 aniversario del asesinato de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, abatidos por fuerzas argentinas junto a los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw.
Michelini y Gutiérrez Ruiz fueron secuestrados el 18 de mayo de 1976 en Buenos Aires en uno de los episodios considerados más emblemáticos del terrorismo de Estado coordinado en el Cono Sur; dos días antes lo habían sido William Whitelaw Blanco y Rosario del Carmen Barredo, ambos militantes de izquierda.
Documentos desclasificados en los últimos años por el Ministerio de Relaciones Exteriores y las agencias CIA y FBI revelaron que los asesinatos fueron una operación coordinada del Plan Cóndor, ejecutada por fuerzas de seguridad argentinas con el seguimiento e incentivo de la dictadura uruguaya.
“El mayor homenaje es la libertad y la lucha contra la impunidad. El legado es la defensa de los derechos humanos. No puede haber seres humanos que castiguen, maltraten, hagan tormentos, hagan desaparecer, apresen, maten a otros seres humanos por política, por idea”, resumió a The Associated Press el senador Rafael Michelini, uno de los diez hijos del también periodista Zelmar Michelini.
El legislador recordó a su padre como una persona “alegre, que disfrutaba de los pequeños detalles y enfrentaba la adversidad con humor”.
“La cuenta pendiente de la democracia es la información, la verdad. Los desaparecidos que no hemos encontrado”, añadió.
Los dirigentes y militantes políticos fueron recordados en numerosos actos institucionales en Uruguay en los que participó su familia. También serán homenajeados el jueves en Buenos Aires en un acto que contará con la presencia del presidente uruguayo Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse.
Michelini militó en el Partido Colorado, donde fue diputado, senador y ministro de Industria y Comercio. En 1970 se alejó de dicha fuerza para cofundar el Frente Amplio, actual partido de gobierno en Uruguay.
Gutiérrez Ruiz fue un político uruguayo, perteneciente al Partido Nacional, que se exilió en Argentina y llegó a denunciar los crímenes de la dictadura uruguaya en el Parlamento Europeo y ante Amnistía Internacional.
El 21 de mayo de 1976 los cuatro cuerpos fueron hallados en un auto abandonado, acribillados la noche anterior y con signos de haber sido torturados. Alrededor de los cuerpos había volantes y pintadas de una supuesta organización subversiva que se adjudicaba el atentado. A los pocos días de conocida la noticia fue destituido Juan María Bordaberry —presidente de facto— y, en su lugar, asumió Alberto Demicheli.
Se estima que durante la dictadura uruguaya se exiliaron del país unas 380.000 personas, el 14% de la población de ese momento.
FUENTE: AP

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