El incidente ocurrió el pasado 28 de diciembre, cerca de la I-75, cerca de Naples. Una patrulla de carretera lo detuvo mientras manejaba un Mercedes Benz blanco, según la policía a 110 millas por hora.
El oficial que lo arresta desarrolla un diálogo con el pelotero:
- "Ni siquiera le importa la vida de su mamá", le dice.
-Sí me importa, le responde Puig.
-Obviamente no.
- No le importa la vida de nadie en el vehículo.
-Sí me importa, se lo estoy pidiendo por favor.
-No, dice categórico el oficial.
La madre de Puig se escucha poco tiempo después llorando y pidiendo clemencia por su hijo, y el oficial le explica que su hijo cometió una grave imprudencia al manejar.