Según la orden de arresto, el acusado, muy allegado a la familia de la menor, agarró a la niña por la cintura y la empujó hasta el closet del cuarto.
Ahí le bajo el pantalón y la ropa interior e intentó tocarle las partes privadas.
La niña alcanzó a tomar un lápiz y se lo clavó en el cuello al Sánchez, permitiéndole salir del closet.
Pero el acusado entonces la tiró en la cama y se le lanzó encima pero una vez más la víctima le clavo el lápiz.
Entonces el agresor se bajó los pantalones y le mostró sus partes privadas a la niña. Esta se volvió a defender con el lápiz, pateó al hombre en la rodilla y logró escapar por la puerta trasera. Todo esto ocurrió en la vivienda de Sánchez.
Hoy en su casa, no quisieron hacer declaraciones.
Sus vecinos reaccionaron hoy ante la noticia y explicaron que estaban muy sorprendidos.
La jueza le ordeno a Sánchez no volver a tener ningún contacto con la menor.