El confuso episodio tuvo lugar en las instalaciones de la biblioteca de la Universidad del Estado de La Florida en Tallahassee, la capital estatal, que cuenta con unos 40,000 estudiantes.
Tras negarse a dejar el arma, el autor de los disparos fue abatido por los agentes que atendieron la emergencia, informó el portavoz de la policía de Tallahassee, David Northway, precisando que se inició una investigación sobre los motivos que tuvo el hombre para abrir fuego.
Algunos testigos señalaron a la prensa que se escucharon al menos cuatro disparos. "Un tipo entró y dijo que alguien estaba armado", relató a CNN un estudiante que se identificó como Blaire Stokes.