Los vientos máximos sostenidos de la tormenta estaban cerca de los 85 kilómetros por hora (50 mph). El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos pronostica que la tormenta podría fortalecerse en los siguientes días, y que podría convertirse en huracán el viernes.
El vórtice del meteoro está ubicado unos 2.040 kilómetros (1.270 millas) al este de las Antillas Menores y se desplaza hacia el noroeste a unos 17 kph (10 mph).
Por el momento la tormenta no representa amenaza para tierra.