Es una estructura única en el Downtown de Miami. Su arquitectura ha adornado el centro de la ciudad desde 1925. Pero el tiempo ha sido el peor enemigo de este famoso edificio.
El edificio queda bajo agua cada vez que llueve, como evidencia del metal oxidado en el sótano. Lugar donde se archivan todos los casos.
Constantemente las bombas para extraer el agua están trabajando sin descanso alguno. Hay pisos que son inhabitables por los daños severos a la pared, techo y piso.
Tuvimos la oportunidad de ver el daño de primera mano. Las noticias no son nada alentadoras. La jefa de los jueces, la magistrada Bertila Soto dice que es tiempo de mudarse - la situación es ya peligrosas existen 23 salas pero hay 41 jueces.
Una nueva corte de esta índole costaría cerca de 500 millones de dólares. La pregunta es de donde vendría el dinero del sector privado los contribuyentes o una combinación de los dos.
El enfoque por ahora han sido las 142 columnas que soportan el edificio - el costo para arreglarlas es de 22 millones de dólares. A eso le agregamos los 30 millones que esta costando la fachada.
El edficio es un patrimonio nacional - significa que por ley el condado tienen que hacer las reparaciones. Y los materiales utilizados tienen que ser original.