Ernesto Abac alimenta a sus dos hijos y a su esposa con el dinero que hace en este mercadito de la pequeña habana él no es el dueño del edificio pero si del negocio que le deja lo justo para comer y pagar las cuentas del mes. Para lograr esto ha tenido que trabajar mucho.
Le toco enfrentarse a lo inesperado y ahora se siente violado...el robo ocurrió esta madrugada.
La policía estaba investigando como los ladrones rompieron el techo. Los detectives se llevaron una caja con herramientas entre ellas había un martillo y destornilladores.
Al final escaparon con cigarrillos 400 dólares y los tickets de la Lotto.
El dueño del negocio no tiene seguro. El espera que el propietario del edificio si lo tenga de nos era así, tendrá que pagarlos de su propio bolsillo.