Los cinco serían juzgados por un tribunal militar en la base estadounidense en Cuba bajo cargos de terrorismo y casi 3.000 homicidios en violación de la ley de guerra. De ser declarados culpables por un jurado de oficiales, podrían ser condenados a muerte.
En una moción abierta el miércoles, los fiscales piden que se inicie la selección del jurado en enero y sostienen que les tomará entre seis y ocho semanas presentar su alegato.
Los cinco fueron instruidos de cargos en 2012. El caso quedó empantanado debido a las mociones previas, ya que los defensores de los acusados piden información confidencial acerca de su trato a manos de la CIA.