Predeciblemente, en la charla durante el día libre no se habló mucho sobre los 39 puntos que Paul George encestó para guiar a su equipo a un triunfo que lo mantiene con vida. Ni siquiera se abordó la manera en que James fue limitado a siete puntos en una noche en que desapareció durante periodos largos debido a que acumuló faltas muy pronto.
En vez de eso, la charla fue casi en su totalidad sobre Stephenson, que se ha convertido al mismo tiempo un elemento de frustración para el Heat y una sensación en internet. Las imágenes de su casi infame escena del soplido en la oreja de James fueron compartidas ampliamente en las redes sociales, instantes después de que sucedió en el quinto partido de la serie.
El jueves, Stephenson no se mostró precisamente arrepentido cuando se le preguntó sobre sus intenciones por fastidiar al Heat. "Yo sólo juego, me divierto y disfruto el momento", sostuvo.