Lynda Bell quiere entregar 5 millones de dólares para un proyecto en Palmetto Bay, Bárbara Jordán otros 5 millones a una empresa reconocida; Dennis Moss también 5 millones para la construcción de un centro de salud.
Bruno Barreiro entregaría 9 millones para el proyecto Skyrise Miami, lo quieren hacer sin un proceso administrativo que exige con exactitud cómo se gastaría el dinero y que se tiene que discutir en el pleno de la comisión.
Sin ese proceso administrativo la entrega de esas sumas millonaria navega al borde de la falta de transparencia.