En vísperas de la última noche del año, el Departamento de Bomberos de Miami-Dade inspeccionó hoy a diferentes establecimientos que venden fuegos pirotécnicos para asegurarse de que cumplen con los códigos de seguridad, tienen los permisos necesarios y no venden productos ilegales.
Hoy se realizaron inspecciones en diferentes establecimientos y es que según el Departamento de Bomberos del condado de Miami-Dade, las salas de emergencia atienden aproximadamente 9,500 casos por quemaduras con fuegos artificiales.
Ante las celebraciones del año nuevo, las autoridades iniciaron un operativo para prevenir cualquier accidente, sobre todo en la población más vulnerable y es que según se informó, el riesgo de salir quemados por juegos pirotécnicos es dos veces y media más alto para niños de entre 5 y 14 años y adultos de entre 22 y 44.
Luces de bengala, fuentes y "novleites" causaron durante el 2011 el 34% de las heridas por este tipo de productos.
Los peligros más comunes de estos artefactos son las quemaduras, un cohete lanzado desde el patio de una casa que puede caer sobre el techo de una residencia y provocar un incendio, o que un artefacto pueda explotar en las manos de alguien.
Por otro lado, autoridades de la ciudad de Miami, también exhortaron a la comunidad a evitar usar armas de fuego con pretexto de las celebraciones.
Las autoridades recomendaron que en lugar de hacer su propia fiesta de luces y disparos, las personas acudan a las diferentes fiestas públicas para recibir el año nuevo.