Sin embargo la ciencia se ha pronunciado al respecto y tras numerosos estudios ha concluido que existe una estrecha correlación entre el castigo físico, así sea una nalgadita y comportamientos negativos.
Los resultados de mas de 80 estudios sobre el tema revelan además que el castigo físico hace a los niños mas agresivos, provoca comportamientos antisociales y lo que es peor altera sus cerebros.
Ante esto muchos se preguntan, ¿pero que tanto danos les puede hacer un nalgadita en el momento oportuno? ¿Que hacemos con esos niños que no hay manera de controlar?
Los expertos consideran que los niños no se portan mal porque si, que siempre hay causas mas allá que provocan tales comportamientos, quizás celos, ganas de llamar la atención, o necesidad de que sus padres estén mas cerca de ellos.
De ahí que lo mas importante sea siempre buscar la causa del problema y por supuesto hablar con ellos.