La joven de solo 15 años le aseguró a Carrillo que no quiere volver al lado de su padre pues este le ha pegado en varias ocasiones y la tiene muy controlada. Hernández niega las acusaciones y dice que su hija miente porque no quiere obedecer las reglas de su casa.
Por ahora, Hernández ha aceptado que su hija viva en casa de su amiga.