Fue un pasajero que desembarcaba de crucero con capacidad para casi tres mil pasajeros, quien llevaba consigo el viejo compas y en cuestión de minutos la unidad antibombas del departamento de policía de Miami Dade y agentes federales rodearon la Terminal B y ordenaron su desalojo.
"La zona inmediatamente fue desalojada y algunos pasajeros permanecieron abordo de la embarcación hasta que la investigación concluyo" escribió el portavoz de la policía.
El operativo retraso los planes de viaje de decenas de turistas que zarpaban hacia las Bahamas en el mismo barco esta mañana.
A esta familia que viajo de Córdoba, Argentina le tocó vivir una experiencia única digna de tiempos modernos.
La experiencia sirvió de entrenamiento a la policía local y agencias federales.