Mucho de este legado es por Fidel Castro, quien falleció el 25 de noviembre. Su revolución comunista de 1959 no solo envió a miles de cubanos a Estados Unidos, sino que engendró en ellos un fervor a resistir el comunismo en lo álgido de la Guerra Fría. El tema resonó en su país de adopción y ayudó a transformarlos en una potencial fuerza en la política nacional.
Cifras del gobierno muestran que unos 2 millones de cubano-estadounidenses viven ahora en Estados Unidos. Muchos están concentrados en tres importantes condados del sur de Florida, lo que les da una poderosa base política.

