Y es que la celebración de Halloween es un día muy especial para los más pequeños y la mejor manera de disfrutarlo es tomando ciertas precauciones. Tome nota:
Además los niños siempre deben ir acompañados de un adulto cuando salgan a pedir golosinas o al cruzar las calles.
Los conductores deben aminorar la marcha y estar bien alertas en los barrios residenciales. En Halloween los niños están muy agitados y pueden moverse correr de manera inesperada.
Y por supuesto ojo con los dulces que reciben.