Así se expresan quienes compraron las entradas para ver a Buena Fe. En su mayoría jóvenes a quienes ni las protestas ni la reconocida posición a favor del régimen de La Habana de Israel Rojas Parecen importarle.
En el teatro, a un cincuenta por ciento de su capacidad se dieron cita no solo cubanos.
El espectáculo comenzó retrasado y muchos de sus asistentes pagaron mas de cien dólares para ver a los músicos.
Y aunque la política se impuso al arte desde el primer momento, al menos aquí adentro todo ha marchado con tranquilidad.