Según los abogados defensores de Weingarth, 2 policías del sistema escolar que pidieron anonimato les dieron información confidencial que indica que los agentes a cargo del caso agrandaron la historia y la persecución contra esta madre, con la intención de justificar 10 mil dólares que cobraron en tiempo extra de trabajo.
Al llevarse a su hijo Erín Pena de la escuela, Weingarth huyo con sus pequeños y su novio y la policía escolar de Miami Dade inicio una cacería que término en California. Para lograr la captura, los agentes escolares obtuvieron la orden de un juez diciendo que el padre de Erín era el único que tenía su custodia.
El juez William Thomas advirtió que se trataba de acusaciones muy delicadas y ahora ordeno que los policías se presenten a brindar testimonio el próximo miércoles.