Fueron momentos de mucha tensión. La vida de un hombre dependía de la rapidez de esta unidad elite de los bomberos se Miami.
Pero el balsero jamás se imaginó que en ese bote de rescate estaría uno de los hombres que le cambiaría la vida para siempre: Rodolfo Gil, bombero de Miami.
Pero aquí la sorpresa, porque el destino junto a estos dos hombres. Gil también es Balsero. Llego a Estados Unidos en 1994.