Un niño de 9 años amaneció con una herida de bala y bañado en sangre en su cama como resultado de disparos realizados desde un auto en movimiento. Una tragedia que se repite en vecindarios del Condado.
Un niño de 9 años amaneció con una herida de bala y bañado en sangre en su cama como resultado de disparos realizados desde un auto en movimiento. Una tragedia que se repite en vecindarios del Condado.