El 10 de julio Lazó se llevó el Honda Acord de la víctima sin su permiso y ella en un taxi se fue hasta Opa-locka para recuperarlo y en esa misma ciudad se halló el cuerpo. Residentes de la Pequeña Habana donde vivía Sandra reconocieron de inmediato al arrestado pero nunca se imaginaron que el fuera su asesino.
La sobrina de la víctima también declaró que cuando regresaron al apartamento de su tía no encontraron sus joyas ni los electrodomésticos.Lazo de 52 años había sido arrestado anteriormente bajo los cargos de acoso. A Sandra le sobrevive una hija de 17 años que vive en Cuba a quien las autoridades estadounidenses le negaron una visa humanitaria.