De principio a fin el domingo, el capitán de Argentina no pudo sacudirse la estricta marca de España.
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SUSCRIBITEEAST RUTHERFORD, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — La tercera final de Lionel Messi en una Copa del Mundo fue discreta.
De principio a fin el domingo, el capitán de Argentina no pudo sacudirse la estricta marca de España.
La Roja lo mantuvo lejos del área y poco o nada pudo hacer cuando logró tener contacto con la pelota.
Con 39 años de edad, Messi brilló en su sexto Mundial: ocho goles y cuatro asistencias para que la campeona defensora Argentina repitiera en la final en busca de una cuarta corona.
Pero España superó con autoridad a la Albiceleste en el estadio MetLife, donde la abrumadora mayoría de los 80.663 asistentes esperaba una nueva coronación del 10 de Argentina.
Ferran Torres anotó a los 37 segundos del segundo tiempo extra, suficiente para que la Roja se impusiera 1-0 y conquistase su segundo título mundial.
Messi tuvo apenas 15 toques en el primer tiempo y 54 en todo el partido en el mismo estadio donde ya había vivido otra frustración. Se retiró abruptamente de la Albiceleste tras perder en una tanda de penales ante Chile en la final de la Copa América 2016. Dio marcha atrás poco después y condujo a la selección a atrapar su tercer título mundial en 2022.
Media docena de jugadores españoles se acercaron a Messi tras el silbatazo final para abrazarlo y consolarlo. Messi se dejó caer sobre el césped, con las manos detrás de la espalda.
Luego, cuando España formó un pasillo de honor para que los jugadores argentinos se acercaran al podio a recibir sus medallas de subcampeón, Messi intentó sonreír, pero no pudo. Caminó con la mirada vacía, y algunos rivales le dieron palmadas en la espalda y el pecho. No pudo contener las lágrimas cuando se puso de pie frente a una sección del estadio copada por hinchas argentinos.
El astro argentino que se empecinó tras darse la cabeza contra la pared una y otra vez hasta levantar la Copa del Mundo durante un recorrido de dos décadas, pudo haber jugado probablemente su último partido con Argentina en un Mundial.
“No hablé con Leo”, respondió secamente el seleccionador argentino Lionel Scaloni a una pregunta sobre el futuro de Messi con el equipo nacional.
En su sexto Mundial, Messi agigantó su leyenda al convertirse provisionalmente en el máximo artillero histórico del certamen.
Pero no pudo cumplir con el objetivo del bicampeonato, una maldición que se ha apropiado de los monarcas desde que Brasil ganó en forma consecutiva en 1958 y 1962.
Con 39 años, el capitán ha dicho que es poco probable que juegue la próxima Copa del Mundo de 2030.
El próximo desafío que tiene por delante Argentina es la Copa América 2028.
Había dudas de si el pequeño genio argentino estaría a la altura de su propia obra anterior en la Copa del Mundo. La edad, problemas físicos y la mudanza a la menos exigente MLS llevaron a especular que su influencia en el juego ya no sería la misma.
Respondió con una impensada versión goleadora.
Se marcha con un gran total de 21 goles en los mundiales, uno menos que el francés Kylian Mbappé. Los dos dejaron muy atrás el récord de 16 que el alemán Miroslav Klose había mantenido desde Brasil 2014.
Messi firmó un hat-trick, su primero en mundiales, contra Argelia en el debut. Luego puso cifras definitivas en la victoria de su equipo por 2-0 sobre Austria y amplió la cosecha con un tiro libre en el 3-1 ante Jordania. Ese tanto le permitió, además, convertirse en el primer jugador en anotar en siete partidos consecutivos de la Copa del Mundo.
También gritó goles en las instancias decisivas, incluyendo uno frente a Cabo Verde en dieciseisavos de final y otro contra Egipto en octavos. Aportó las dos asistencias para los goles con los que Argentina volteó el marcador para superar 2-1 a Inglaterra en las semifinales.
Mientras Messi acumulaba los premios Balón de Oro y títulos con el Barcelona, en la selección argentina se sucedieron varios capítulos de fracasos desde su debut en 2006.
Perdió la final de Brasil 2014 y dos años después renunció momentáneamente al seleccionado, harto de las críticas.
“Mi hijo me pregunta: “Papá, ¿por qué en Argentina te critican tanto? Yo lo voy seguir intentando”, contó Messi en una entrevista luego del otro traspié en Rusia 2018.
Su persistencia tuvo premio cuatro cuando levantó el máximo trofeo en Qatar 2022 después de 36 años del últmo título mundial para Argentina, al desplegar la versión de juego más parecida a la leyenda Diego Maradona.
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Débora Rey colaboró con este despacho desde Buenos Aires.
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FUENTE: AP
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