Takaichi lamentó a las víctimas de la gran devastación en Hiroshima, Nagasaki y Okinawa, así como a quienes murieron en frentes de batalla en el extranjero, y les agradeció su sacrificio como el “fundamento de la paz y la prosperidad de Japón hoy”. No mencionó las atrocidades japonesas en Asia ni pidió disculpas.
“Japón, desde el fin de la guerra, ha contribuido de manera constante a la paz y la prosperidad mundiales. Nunca permitiremos que se repita la tragedia de la guerra”, dijo Takaichi. Añadió que Japón puede desempeñar un papel clave para abordar los desafíos globales como “una nación confiable” en la región.
El ministro japonés de Defensa, Shinjiro Koizumi, otro ministro del gabinete y tres dirigentes del partido gobernante de Takaichi acudieron al santuario más temprano el sábado.
Las visitas de políticos japoneses al santuario Yasukuni, que también recuerda a criminales de guerra de la Segunda Guerra Mundial, han sido criticadas por China y Corea del Sur, que consideran esas visitas una falta de remordimiento por las atrocidades cometidas por Japón durante la guerra.
China y Corea del Sur reaccionan El Ministerio chino de Exteriores protestó ante Japón por las visitas a Yasukuni el sábado, al señalar que las verdaderas intenciones de los políticos japoneses eran “cambiar el veredicto sobre los criminales de guerra, encubrir los crímenes de guerra de Japón, distorsionar los hechos históricos y allanar el camino para acelerar la militarización”. Instó a Japón a hacer un “serio examen de conciencia” sobre la historia y a romper definitivamente con el militarismo.
Las tensiones entre Japón y China se intensificaron en noviembre, cuando Takaichi dijo que un ataque chino a Taiwán podría constituir “una situación que amenaza la supervivencia” de Japón y requerir el uso de la fuerza. Los comentarios enfurecieron a Beijing.
Por su parte, el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, indicó en un comunicado el sábado, que su gobierno aplicó una “diplomacia pragmática centrada en los intereses nacionales” y ampliará la cooperación en intereses compartidos para resolver desafíos comunes. “La cooperación Corea-Japón es ahora más importante que nunca”.
“La nueva relación bilateral que estamos construyendo debe iluminar cálidamente a quienes aún sufren dolor en las sombras de la historia”, escribió Lee.
La atención esta semana se centró en si Takaichi, quien ha dicho repetidamente que rezaría en el santuario el 15 de agosto pese a la controversia, mantendría su promesa y se presentaría en Yasukuni.
El ministro de Defensa reza en Yasukuni Koizumi ha visitado con regularidad el controversial santuario para conmemorar el aniversario del fin de la guerra de Japón el 15 de agosto y en otras ocasiones. Pero, como ministro de Defensa que impulsa el aumento de la capacidad militar de Japón y las ventas de armas bajo el gobierno de línea dura de Takaichi, su visita el sábado se considera más polémica.
La visita anterior de un ministro de Defensa al santuario fue en 2024, realizada por Minoru Kihara, el actual secretario jefe y principal portavoz del gobierno de Takaichi.
El Ministerio japonés de Defensa prohíbe las visitas en grupo de miembros de las Fuerzas de Autodefensa, por motivos de separación constitucional entre religión y Estado. Koizumi dijo en octubre que es natural que cualquier persona en cualquier país rinda respeto a quienes sacrificaron sus vidas por su nación.
Koizumi no comentó sobre la visita del sábado y pasó junto a los periodistas en el santuario.
Su padre, el popular ex primer ministro Junichiro Koizumi, indignó a China cuando visitó Yasukuni como líder en el cargo en 2006.
Takaichi hace ofrendas Tres dirigentes del Partido Liberal Democrático, el partido gobernante de Takaichi, también rezaron juntos el sábado en el santuario y llevaron ofrendas en una inusual visita conjunta en nombre de la primera ministra, que se interpreta como un intento de compensar la ausencia de Takaichi y atraer a sus simpatizantes de derecha.
El secretario general del partido, Shunichi Suzuki, dijo a los reporteros que rezó teniendo presentes los pensamientos de la primera ministra por “los espíritus de los caídos en la guerra” y que llevó las ofrendas en efectivo de Takaichi en su calidad de líder del partido.
Para Takaichi, atraer a los votantes de derecha es clave en un momento en que se considera que su apoyo está cayendo rápidamente, presuntamente por el retraso de medidas económicas para enfrentar el alza de precios, así como por escándalos que incluyen supuestos videos de propaganda negativa durante la campaña electoral y revisiones impopulares de las reglas de sucesión de la familia imperial japonesa.
Takaichi no ha visitado el santuario desde que asumió el cargo, pero ha enviado ofrendas dos veces para los festivales bianuales del santuario.
El emperador muestra remordimiento y pide que se recuerde la historia En contraste, los emperadores japoneses no han visitado Yasukuni desde que en 1978 se incluyó allí a 14 criminales de guerra condenados como “mártires”, y han expresado pesar por el pasado bélico de Japón, aunque de manera matizada.
El emperador Naruhito dijo en su discurso el sábado en el salón Budokan, que su deseo era que los estragos de la guerra nunca se repitan, mientras “reflexionamos sobre nuestro pasado y tenemos presentes los sentimientos de profundo remordimiento”. Al buscar la paz y la felicidad del pueblo en el futuro, señaló: “Es mi sincero deseo que sigamos transmitiendo los recuerdos de los sufrimientos soportados durante y después de la guerra”.
Resistencia a recordar la historia bélica de Japón Takaichi se ha resistido repetidamente a reconocer la agresión y las atrocidades de Japón en tiempos de guerra, y ha negado que se utilizara coerción contra trabajadores coreanos y mujeres mantenidas como esclavas sexuales para las tropas japonesas. Anteriormente formó parte de una campaña para eliminar de los libros de texto escolares las referencias a la esclavitud sexual en tiempos de guerra, conocida eufemísticamente con la expresión “mujeres de consuelo”.
Ha dicho que pertenece a una generación de posguerra que no tiene responsabilidad por las acciones pasadas de Japón y que no tiene intención de disculparse.
El país ha enfrentado reacciones revisionistas desde la década de 2010 bajo el ex primer ministro nacionalista Shinzo Abe, quien impulsó corregir una “visión autodenigrante” de la historia bélica de Japón y recuperar el orgullo nacional. Takaichi considera a Abe un mentor.
Desde 2013, los primeros ministros japoneses han dejado de disculparse ante las víctimas asiáticas por las atrocidades de guerra, bajo un precedente establecido por Abe. El año pasado, sin embargo, el ex primer ministro Shigeru Ishiba expresó “remordimiento” por la guerra y la calificó de error, aunque no llegó a mencionar la agresión de Japón en Asia ni a pedir disculpas.
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Los periodistas de The Associated Press Hyung-jin Kim en Seúl, Corea del Sur, y Kanis Leung en Hong Kong contribuyeron a este reportaje.
FUENTE: AP