Lamar Jackson es exactamente ese tipo de jugador. Su habilidad para evitar a los posibles tacleadores antes de lanzar un pase perfecto campo abajo o improvisar una carrera le ha valido un Trofeo Heisman y un par de premios de Jugador Más Valioso (MVP por sus siglas en inglés) de la NFL.
Pero su estilo inusual es arriesgado. Jackson ha lidiado con lesiones a lo largo de sus nueve años de carrera con los Ravens de Baltimore, y sufrió otra el domingo, al torcerse el tobillo izquierdo cuando fue capturado cerca del final de la primera mitad de una victoria 24-18 sobre los Titans de Tennessee.
Baltimore ganaba 24-7 al descanso y llegó sin sobresaltos al final con el quarterback suplente Tyler Huntley. Mientras tanto, Jackson observaba desde la banda, cojeando ligeramente y gritando palabras de aliento a sus compañeros.
En el vestuario después del partido, Jackson caminó hasta su cubículo sin la ayuda de una bota ortopédica ni un vendaje en el tobillo. Un portavoz de los Ravens indicó que el QB no hablaría con los medios porque “no terminó el partido”.
Pero, ¿estará Jackson lo suficientemente bien como para iniciar —y terminar— el próximo domingo por la noche en Atlanta?
“No sé lo suficiente al respecto en este momento. Tendremos que ver cómo evoluciona”, manifestó el entrenador de primer año de los Ravens, Jesse Minter.
Jackson completó 15 de 20 pases para 222 yardas y dos touchdowns.
Desde que se unió a los Ravens como selección de primera ronda en el draft de 2018 y asumió el puesto de titular más adelante esa temporada, Jackson ha estado fuera por diversas lesiones, entre ellas un esguince de tobillo en 2021, un esguince de rodilla en 2022 y una distensión en el tendón de la corva la temporada pasada.
Y ahora esto. Por fortuna para los Ravens, la lesión no parecía ser demasiado grave.
Baltimore es un equipo mucho mejor con Jackson como mariscal de campo —como lo demuestra su segunda mitad sin puntos contra los Titans—, pero los Ravens saben que Huntley, apodado “Snoop”, puede cumplir como un reemplazo decente cuando se le necesita.
“Tienes a un tipo como Snoop del que sabes que ha jugado muchos snaps aquí y ha podido dar un paso al frente, hacer jugadas grandes y ganar partidos”, comentó el ala cerrada Mark Andrews. “Obviamente es duro cuando te falta el 8 (el número de Jackson), pero hoy nos llevamos la victoria. Fue increíble”.
Con Jackson reducido al papel de animador y Huntley al mando de la ofensiva, los Ravens no entraron en pánico.
“Quiero decir, ya sabes, el siguiente hombre”, señaló el guardia John Simpson. “Quienquiera que esté ahí, simplemente tenemos que hacer nuestro trabajo para ayudar a que esa persona sienta... como que, ya sabes, debería estar ahí”.
Huntley ya lo ha vivido.
“Antes que nada, era cuidar el balón”, explicó Huntley. “Ya sabes, estaba lloviendo. Teníamos la ventaja, así que era cuidar el balón y hacer lo que pudiera por el equipo”.
Baltimore logró apenas cinco primeros downs en la segunda mitad y no anotó. Huntley lanzó para solo 63 yardas. Pero los Ravens no cometieron pérdidas de balón en todo el día, lo que significa que Huntley hizo exactamente lo que le pidieron: protegió el balón y la ventaja.
Mientras tanto, Jackson lo alentaba.
“Él estuvo ahí para el equipo”, dijo Huntley. “Simplemente animando a todos y asegurándose de que todos tuvieran la cabeza en su sitio y de cerrar el partido”.
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FUENTE: AP