El escrito de 21 páginas presentado ante el tribunal del Distrito Sur de Florida a última hora del lunes, y al que tuvo acceso The Associated Press, sostuvo que la UEFA se equivoca al sugerir que el presidente de la FIFA buscó lucrarse personalmente con el proyecto, que provocó un revuelo en julio y fue abandonado en cuestión de días.
La UEFA solicitó después autorización para realizar diligencias de obtención de pruebas en tres tribunales —entre ellos en Manhattan, contra la firma de inversión con sede en Nueva York de Josh Kushner, y en Miami, donde la FIFA tiene una base de oficinas— con el objetivo de ayudar a preparar una denuncia penal contra Infantino en Suiza por mala gestión financiera.
“La conducta de la UEFA demuestra que su (escrito judicial) se presentó de mala fe y con el propósito de acosar”, alegaron los abogados de la FIFA en el documento.
El escrito también menciona el plazo del 18 de noviembre para que posibles candidatos se inscriban en la contienda por la presidencia de la FIFA el próximo marzo en Marruecos, donde Infantino planea postularse para un cuarto y último mandato hasta 2031.
“Este tribunal debería rechazar cualquier intento de influir en la elección presidencial de la FIFA sobre la base de estos argumentos”, añadieron los abogados de la FIFA en el escrito del lunes.
La UEFA encabezó una protesta global contra el plan de FIFA Forward Enterprise (FFE) y está preparando un desafío electoral a Infantino, quien parecía encaminado a ganar sin oposición hasta que provocó la mayor crisis de sus casi 11 años de presidencia.
El plan de Infantino consistía en crear la filial FFE y vender al menos el 20% de los futuros derechos comerciales de la FIFA, una entidad sin fines de lucro, por 4.200 millones de dólares a inversionistas encabezados por Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los escritos judiciales de la UEFA de hace un mes afirmaron que el valor era un “precio fraudulentamente fuera de mercado promovido por Infantino para su propio beneficio”, en medio de especulaciones de que contemplaba asumir un cargo similar al de director ejecutivo en la filial con un salario más alto que su actual paquete de remuneración presidencial de 6 millones de dólares.
Los abogados de la FIFA sostuvieron que la UEFA “afirma falsamente que el señor Infantino buscó tener un interés financiero personal en el proyecto FFE”.
El plan, rodeado de secretismo, se dio a conocer el 28 de julio a través de reportes de prensa y llevó al ahora destituido director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, a criticar el liderazgo de Infantino. El asesor principal del jefe de la FIFA, Carlos Cordeiro, exsocio de Goldman Sachs, también renunció en protesta por el acuerdo, que dijo era perjudicial para el fútbol.
Infantino se disculpó posteriormente por errores en la manera en que se gestionó el plan de venta y desde entonces ha ofrecido abrir una revisión externa independiente de la gobernanza del organismo rector del fútbol.
La FIFA ha mantenido que la escisión comercial tenía como objetivo acelerar el desarrollo del fútbol en todo el mundo, fuera de la base de poder adinerada de Europa.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP