En la práctica, el cerrador de los Diamondbacks de Arizona cree que un bando ha ganado ventaja. Y no son los que lanzan la pelota.
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SUSCRIBITEPHOENIX (AP) — Paul Sewald sabe que, en teoría, el nuevo sistema automatizado de bolas y strikes (ABS, por sus siglas en inglés) de las Grandes Ligas no debería favorecer ni a los bateadores ni a los lanzadores.
En la práctica, el cerrador de los Diamondbacks de Arizona cree que un bando ha ganado ventaja. Y no son los que lanzan la pelota.
“Es lo que (MLB) quería: gente en base. Es un momento difícil para ser lanzador", dijo Sewald. "Las pelotas vuelan por todas partes, tienes una zona de strike más pequeña. Pero uno sale ahí y hace lo mejor que puede”.
Entonces... ¿tiene razón Sewald? Depende de qué cifras se quieran usar, pero ciertamente parece que la zona de strike se ha encogido.
Las bases por bolas se han disparado hasta acercarse a máximos históricos durante el primer mes de la temporada. No hay evidencia directa de que el ABS sea la razón del aumento, pero como comentó James McCann, el receptor de los D-backs, “por supuesto que lo es".
¿Qué otras reglas han cambiado?”, remató.
Los jugadores de las mayores han recibido base por bolas en el 9,8% de las apariciones al plato esta temporada hasta los juegos del miércoles, lo que sería la tasa más alta desde 1950. Es probable que la cifra baje a medida que avance la campaña —por lo general, a los lanzadores les cuesta más encontrar la zona durante las condiciones frías generalizadas en ciudades del norte en marzo y abril.
Pero incluso ajustando por la época del año, las bases por bolas han dado un salto enorme respecto a la temporada pasada.
Todo el mundo sabía que la zona de strike cambiaría. MLB tuvo que reescribir su definición de la zona para adaptarse al cambio hacia árbitros robot. Durante mucho tiempo, las Reglas Oficiales del Béisbol describieron una zona que iba desde el punto medio del torso del bateador hasta el “hueco debajo de la rótula”. La nueva zona es más precisa. Comienza en el 27% de la altura del bateador de pie y se extiende hasta el 53,5%. La zona ABS tiene 17 pulgadas de ancho, igual que el ancho del plato. Todos los lanzamientos se miden en el punto medio del plato.
El aumento de las bases por bolas no cuenta toda la historia sobre quién se beneficia en la era del ABS. El promedio de bateo de toda la liga en MLB ha bajado ligeramente a .240 hasta el miércoles, unos puntos por debajo del .242 registrado hasta los juegos del año pasado en marzo y abril. Eso debilita la afirmación de Sewald de que “las pelotas vuelan por todas partes”.
La diferencia de opiniones es fascinante mientras los jugadores asimilan las nuevas reglas y los nuevos datos.
El jardinero de los Yankees Cody Bellinger no le da demasiado peso a las cifras tempranas. Señaló que bateadores y lanzadores siempre juegan al gato y al ratón, y que con el tiempo habrá equilibrio.
“Creo que siempre hay un ajuste a algo nuevo", indicó el toletero de Nueva York y MVP de la Liga Nacional de 2019. "Además, es una muestra tan pequeña. Apenas van (20-25) juegos de temporada, así que al principio los números se disparan en ambos sentidos”.
McCann no está tan seguro. El veterano receptor dijo que una zona de strike más pequeña inevitablemente llevará a más bases por bolas.
“Creo que en general es más estricta. Los árbitros reciben retroalimentación instantánea sobre qué es strike o bola y todo se está volviendo mucho más uniforme", dijo McCann. "Eso es lo que me dijeron que iba a pasar los muchachos que lo habían usado en las ligas menores antes de que empezara la temporada, y tenían exactamente razón”.
Nico Hoerner, infielder de los Cachorros de Chicago, tuvo una lectura ligeramente distinta —argumentó que los bateadores podrían estar beneficiándose a corto plazo al dejar pasar lanzamientos en la parte alta de la zona de strike—, pero que todos los ajustes tienen fecha de caducidad.
“Llegar a base se ha enfatizado desde hace mucho tiempo", destacó Hoerner. "Recibir base por bolas es increíblemente valioso como bateador. Muchos lanzadores —su enfoque es evitar el batazo de poder a toda costa. A veces eso implica lanzar menos strikes. Pero estoy seguro de que habrá un ida y vuelta, como con toda tendencia en el béisbol”.
Si la historia reciente sirve de indicio, los cambios de reglas en MLB pueden causar un efecto duradero. Hubo un aumento de casi el 50% en las bases robadas de 2022 a 2023 después de un paquete de reglas que introdujo el reloj de pitcheo y límites a cuántas veces un lanzador podía intentar sorprender con tiros a las bases.
Las bases robadas se han mantenido altas en los años posteriores, incluso después de que los equipos se ajustaran a las nuevas reglas.
Y cuando MLB bajó el montículo en 1969, la tasa de bases por bolas saltó de 7,6% a 9,1%. Luego disminuyó ligeramente, pero no volvió a estar por debajo del 8% hasta 2013.
Clayton McCullough, el mánager de los Marlins de Miami, cree que el tema del ABS es un caso distinto. Está observando las tendencias y no cree que la mayor tasa de bases por bolas haya llegado para quedarse.
¿Quién sabe? Los próximos cinco meses contarán la historia.
“Creo que llegaremos a un punto en el que se acerque y se estabilice a lo que ha sido, donde los relevistas están dando bases por bolas alrededor del 10%. Los abridores van a estar más cerca del 8%”, indicó McCullough. “Mi hipótesis, aquí ahora al inicio del año, es que para cuando termine la temporada, (las tasas de bases por bolas) se verán muy parecidas a como han sido, digamos, en las últimas varias temporadas”.
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El redactor de béisbol de AP Jay Cohen, la redactora deportiva de AP Alanis Thames y el colaborador independiente de AP Larry Fleshier contribuyeron a esta historia.
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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes
FUENTE: AP

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