El sonido de los misiles se ha convertido en el ruido permanente en medio-oriente.
Desde Gaza están saliendo misiles constantemente. Uno de ellos cayó a setenta millas de la frontera, lo más lejos que han llegado. La mayor parte de los explosivos son interceptados por el escudo aéreo que posee Israel, como en el caso del misil que paso cerca de esta boda en las afueras de Tel Aviv.
La ofensiva israelí no se ha hecho esperar. En su respuesta más severa en dos años, el ejército israelí ataco gaza con el objetivo de derrocar 160 puntos estratégicos de Hamas. Al menos 37 personas fallecieron solo anoche. Según las autoridades palestinas algunos de ellos eran civiles menores de edad.
Las sirenas suenan a toda hora y los refugios se han convertido en la esperanza de la población. Hamas anunció que cualquier israelí, civil o militar, es un objetivo. Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, ordeno activar a 40 mil tropas, preparándose para cualquier escenario, inclusive una avanzada terrestre.
Palestinos e israelíes tuvieron enfrentamientos cuerpo a cuerpo en Cisjordania. La policía utilizó gas lacrimógeno para frenarlos. El caos comenzó con el secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes, seguido por la tortura y asesinato de un jovencito palestino. Mahmoud Abbas quiso bajarle el tono al enfrentamiento, asegurando que quiere negociar, no sin antes cargar las tintas sobre Israel.