BUENOS AIRES (AP) ? El gobierno argentino repudió el viernes el acuartelamiento de policías de la provincia de Santa Cruz en reclamo de un aumento salarial, un tipo de protesta que a fines de 2013 se extendió por varios distritos y generó una crisis de seguridad.
Unos 260 uniformados de Santa Cruz abandonaron el jueves sus tareas en demanda de aumentos salariales de 25% en las ciudades de Río Gallegos y Caleta Olivia.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo a periodistas que los policías "incurren en un delito de sedición" que "debe ser severamente castigado".
Agregó que "quien porta un arma debe ser salvaguardar la seguridad pública".
También calificó de "apología del delito" afirmar que este tipo de situaciones puede difundirse a otros distritos como ocurrió el año pasado, cuando miles de policías abandonaron sus tareas en más de la mitad de las 24 provincias del país en reclamo de aumentos de sueldos. Las fuerzas de seguridad argentinas no cuentan con sindicatos que las representen.
Las huelgas policiales dispararon una ola de delitos y saqueos que obligó a la intervención de otras fuerzas de seguridad para detener los desmanes. El gobierno nacional atribuyó la actitud de los uniformados a "intentos golpistas" contra las instituciones. Finalmente los policías acuartelados obtuvieron aumentos.
Según Capitanich, en Santa Cruz se rebelaron 260 uniformados "sobre el total de casi 5.000". El funcionario advirtió que los gobiernos provinciales son los responsables de aplicar medidas preventivas y correctivas para revertir estas situaciones.
Las autoridades santacruceñas denunciaron a los policías acuartelados ante la justicia por presunta sedición.
Gustavo Martínez, ministro de gobierno provincial, dijo a radio La Red que las autoridades actuarán de forma "inflexible".
"Los aumentos que han recibido (los policías) son suficientes", dijo Martínez, quien indicó que el sueldo de un uniformado "es uno de los mejores en el ámbito de la provincia. Un agente que recién entra está cobrando unos 12.000 pesos (1.400 dólares) y un sargento casi 21.000 pesos (2.470 dólares)".
Martínez agradeció al gobierno nacional por el envío de efectivos de la policía guardacostas y de frontera, que recorren las calles de las ciudades afectadas.
La inflación es una de las principales preocupaciones de los argentinos. Las negociaciones salariales anuales garantizan aumentos a los trabajadores pero estos incrementos no cubren en algunos sectores el alza del costo de vida y los afectados suelen exigir a lo largo del año que se reabra esa instancia negociadora. Según economistas, la inflación anual es de entre 35% y 40%.