Varias calles del centro fueron evacuadas después de que la Policía Regional de Halifax encontrara un vehículo vinculado al sospechoso, Ali Assakereh, estacionado cerca del consulado el lunes por la mañana. La policía indicó que el vehículo contenía un tanque de propano y recipientes al parecer con líquidos inflamables.
La policía informó que Assakereh, de 54 años, tenía previsto comparecer ante un tribunal provincial acusado de proferir amenazas y de causar alarma pública. Agregó que se enteró de la amenaza el domingo por la noche.
Más tarde, un experto en explosivos determinó que los objetos en el vehículo no representaban ninguna amenaza para la seguridad pública, y la evacuación se levantó el lunes por la tarde.
Un portavoz de la embajada estadounidense en Ottawa señaló el lunes que no habría comentarios sobre el caso mientras continuara la investigación policial.
El caso de Halifax se produce después de dos tiroteos este año en el consulado estadounidense en Toronto, la ciudad más grande de Canadá.
En marzo, dos personas dispararon múltiples tiros contra el consulado del centro de Toronto, lo que dañó el edificio pero no causó heridos. La Real Policía Montada de Canadá describió ese ataque como un incidente de seguridad nacional.
El consulado volvió a ser blanco el 27 de julio, cuando se disparó un tiro contra el edificio. La policía de Toronto arrestó posteriormente a un hombre de 19 años y a un adolescente de 15, y dijo que los investigadores estaban examinando vínculos con una red más amplia de armas por encargo. Nadie resultó herido.
Las autoridades no han dicho que exista alguna conexión entre la amenaza en Halifax y los tiroteos en Toronto.
__________________________________
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP