El cuatro veces campeón ni siquiera regresará a Norteamérica para el torneo de este año tras perder en penales la final del repechaje ante Bosnia-Herzegovina, 66ta del ranking mundial.
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SUSCRIBITEROMA (AP) — Italia no tendrá la oportunidad de redimirse por el fallo de Roberto Baggio en la final del Mundial de 1994 en el Rose Bowl.
El cuatro veces campeón ni siquiera regresará a Norteamérica para el torneo de este año tras perder en penales la final del repechaje ante Bosnia-Herzegovina, 66ta del ranking mundial.
Es el tercer Mundial consecutivo que Italia se perderá, después de quedar eliminada en la misma instancia por Suecia antes del Mundial de 2018 y por Macedonia del Norte en 2022.
A continuación, un vistazo a cinco razones por las que los Azzurri siguen teniendo dificultades:
En comparación con el equipo de Italia campeón de 2006, que contaba con figuras destacadas como Alessandro Del Piero, Francesco Totti y Andrea Pirlo, desde hace años no ha habido futbolistas italianos de ese nivel.
El jugador más caro del plantel actual es el mediocampista Sandro Tonali, adquirido por Newcastle en 2023 por unos 80 millones de euros (93 millones de dólares).
El único otro jugador de clase mundial es el arquero de Manchester City Gianluigi Donnarumma.
Los delanteros titulares son Mateo Retegui, nacido en Argentina, y Moise Kean, quien juega para la Fiorentina.
La liga italiana era considerada la mejor del mundo en las décadas de 1980 y 1990, cuando figuras como Diego Maradona, Marco van Basten y Ruud Gullit llegaron a jugar en el mejor momento de sus carreras. Allí Kaká ganó el Balón de Oro con el AC Milan en 2007, el último jugador que militaba en Italia en recibir ese honor.
Hoy en día, figuras veteranas como Luka Modric, de 40 años (en el Milan), y Jamie Vardy, de 39 (Cremonese), llegan a la Serie A para concluir sus carreras.
Así, sin estrellas internacionales, el nivel de la liga ha bajado y eso tiene un efecto en cadena sobre la selección nacional.
La Juventus, que solía aportar la columna vertebral del equipo de Italia, no gana la Serie A desde 2020. Y no hubo ni un solo jugador del Milan en el plantel del repechaje.
Impulsado por los logros de Jannik Sinner, el tenis está invadiendo el estatus del fútbol como el deporte más popular de Italia. Multitudes de niños se están inclinando por el tenis en lugar del pasatiempo tradicional de patear una pelota de fútbol en la calle.
En 2025, 21,6 millones de italianos dijeron ser aficionados al fútbol y 19,9 millones afirmaron que veían tenis y pádel, según Nielsen Fun Insights.
Italia también está encontrando éxito en la Fórmula 1, con Kimi Antonelli, de 19 años, ganando las dos últimas carreras.
Y el país anfitrión viene de una actuación récord en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
“Estas cosas van por ciclos”, comentó el seleccionador de Italia, Gennaro Gattuso, la semana pasada. “Cuando veo que ganamos en otros deportes, eso me motiva. Me hace sentir orgullo… Ahora mismo nuestra historia nos dice que estamos pasando dificultades”.
Salvo cuando alcanza las fases finales de los grandes torneos, la selección de Italia no despierta demasiado interés en casa y no tiene una afición organizada.
Mientras que cada club profesional en Italia cuenta con una base de seguidores organizada o “ultras” que apoya a su equipo con cánticos y bufandas, la Azzurri no recibe respaldo con canciones ni aliento de manera constante.
Gattuso prefirió disputar la semifinal del repechaje la semana pasada en el estadio de Bérgamo, con capacidad para 23.500 espectadores, en lugar del mucho más grande San Siro, porque notó que aficionados del Milan y del Inter silbaron a jugadores de clubes rivales durante la derrota ante Noruega en Milán en noviembre.
“Al primer pase errado empiezas a escuchar los silbidos”, expresó Gattuso.
Italia también está muy por detrás de otras ligas europeas en cuanto a la construcción de nuevos estadios de fútbol.
Milan e Inter apenas compraron recientemente el San Siro a la ciudad para poder derribarlo y construir un nuevo estadio a tiempo para el Campeonato Europeo de 2032, que Italia coorganiza con Turquía.
Mientras tanto, la Roma está en las etapas finales de obtención de los permisos necesarios para construir su propio recinto, tras más de una década de retrasos, para poder abandonar el Stadio Olimpico.
De los principales clubes de Italia, solo la Juventus es actualmente propietario y operador de un estadio moderno.
La falta de estadios en propiedad de los clubes significa que los equipos no pueden generar lo suficiente para competir con rivales adinerados del extranjero, lo que lastra a la Serie A y afecta a la selección nacional.
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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes
FUENTE: AP

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